Las piedras volcánicas, conocidas por su alta porosidad y origen ígneo, poseen propiedades terapéuticas, estéticas y energéticas destacadas. Retienen el calor (20-25 min), aliviando contracturas, dolores musculares y mejorando la circulación. Además, son excelentes exfoliantes naturales para la piel y se utilizan para reducir el estrés, equilibrar emociones y absorber energía negativa