El incienso de lavanda sirve principalmente para relajar, reducir el estrés y la ansiedad, y mejorar el sueño, creando ambientes de calma, paz y serenidad para la meditación, el yoga o simplemente para descansar; también se usa para limpiar energías negativas, atraer vibraciones positivas, favorecer la concentración y, en algunos contextos, para atraer el amor y la buena fortuna, siendo ideal para dormitorios y espacios de autocuidado.